Descripción:
El Monstruo de Colores tiene un pequeño problema: sus emociones se han mezclado y ya no sabe muy bien qué siente. Por suerte, cuenta con la ayuda de los jugadores para poner cada emoción en su lugar y descubrir qué significa cada uno de sus colores.
En El Monstruo de Colores, todos juegan en equipo para ayudar al Monstruo a ordenar emociones como la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Durante cada turno, los jugadores lanzan el dado y mueven al Monstruo por el tablero hasta encontrar una ficha de emoción. Para poder recogerla, tendrán que compartir con los demás una historia, recuerdo o situación relacionada con esa emoción.
Después llega el desafío de encontrar el frasco correcto. Los jugadores deberán elegir uno de los frascos que tienen las emociones ocultas y comprobar si corresponde con la ficha que acaban de conseguir. Si aciertan, la emoción queda guardada; si se equivocan, tendrán que recordar la ubicación del frasco para intentarlo nuevamente más adelante. Además, los frascos con emociones mezcladas pueden complicar la partida, haciendo que la memoria sea una parte importante del juego.
¿Qué hace especial a este juego?
El Monstruo de Colores combina una experiencia cooperativa sencilla con una propuesta de educación emocional. Más allá de mover fichas y buscar frascos, cada turno invita a los jugadores a hablar sobre cómo se sienten y relacionar las emociones con experiencias cotidianas. Es una forma natural de conversar sobre sentimientos mientras se juega.
Si buscas un juego para compartir en familia con los más pequeños, El Monstruo de Colores ofrece una experiencia accesible, cooperativa y con un componente educativo que va mucho más allá de ganar o perder. Basado en el popular cuento de Anna Llenas, convierte el reconocimiento y la expresión de las emociones en una actividad para jugar juntos.
Como se juega:
